MANIFIESTO

Apostemos por el  consumo responsable. Transmitamos a nuestros niños y niñas unos valores ecológicos, que no sean tanto de poseer, sino de compartir y ser responsables en el cuidado de las cosas que utilizan.

 Evitemos los excesos  y caprichos al regalar juguetes, que satura a las niñas y niños y les anestesia. ¡No, tener muchos juguetes no les hace más felices! 

 Volvamos a ser niños y niñas  y descubramos el gran poder del juego. Nuestros peques tienen el secreto de la felicidad, aprendamos de ellos a vivir con intensidad y asombro cada momento, recuperemos la pasión por jugar y disfrutar.

Juguemos de forma responsable. Seamos conscientes del daño ecológico y económico de todos esos juguetes sin sentido que acaban pronto en el olvido. Acumulemos buenos recuerdos y menos cosas materiales.

 Cambiemos  la manera de hacer las cosas. Reflexionemos sobre lo que consumimos y hagámoslo de forma más sostenible. No caigamos en la inercia consumista, porque nuestros hijos e hijas aprenden de nosotros.

En la vida hay cosas que dan  más felicidad  que fundirnos la tarjeta de crédito. Busquemos la felicidad en otros sitios. Vivamos con intensidad los momentos compartidos con la gente que queremos.

 Juguemos  con nuestros hijos e hijas. Y juguemos mucho, dejemos que fluya la magia para conectarnos más. Porque jugar no es sólo manejar juguetes, recuperemos la actitud lúdica.