¿Cómo elegir un juguete de forma sostenible?

Elegir juguetes de forma sostenible

Cuando el 25 de mayo de este año alcanzamos en España el «día de la sobrecapacidad» les expliqué a mi hija y mi hijo que desde ese día ya vivíamos «de prestado», porque habíamos agotado en menos de 5 meses los recursos que el planeta podía producir en un año. O dicho de otra manera, que en España consumimos como si tuviéramos 2 planetas y medio.

Está claro que esto no es nada sostenible y que urge cambiar nuestro estilo de vida actual hacia otro más sostenible en el que tengamos en cuenta no sólo nuestras necesidades, sino también las necesidades de las generaciones futuras.

Ser sostenible es hacer las cosas de forma que tengan el menor impacto ambiental posible. Así de simple, aunque no se logra de la noche a la mañana, por eso es un viaje que no termina nunca, ya que siempre podemos encontrar una alternativa mejor en las cosas que hacemos o consumimos en nuestro día a día.

Lo importante es empezar a hacer cambios sin subestimar nuestras acciones individuales, porque las pequeñas acciones de muchos generan grandes cambios.

Y ahora que llegan las navidades y los juguetes son los protagonistas ¿Cómo podemos elegirlos de forma sostenible?

– COMPRAR SOLO LOS NECESARIOS

Puede resultar complicado poner ese freno a la hora de comprar juguetes y no dejarnos llevar por sus caprichos o la influencia de la publicidad. Pero seamos conscientes de que la mayoría de niños y niñas no juegan con todos los que tienen ahora en casa, así que ya estamos acumulando más de lo que necesitan para jugar. Y si nos deshiciéramos de ellos, seguramente ni los echarían de menos.

Porque no por tener más juguetes van a jugar más. Así que mejor priorizar la calidad frente a la cantidad.

Lo que sí debemos procurar es que tengan un espacio de juego variado, con juguetes que les aporten y enriquezcan su juego. Para ello podemos revisar los que ya tenemos en casa, para no comprar más de lo mismo.

– PRACTICAR LA ECONOMÍA CIRCULAR

Estamos acostumbrados al modelo lineal de usar y tirar, compramos muchos juguetes que acaban usando poco tiempo, bien porque tienen demasiados, porque crecen rápido y sus habilidades cambian o porque los elegimos sin pensar en sus gustos y no les interesan.

Y juguetes que no se usan, son juguetes que salen caros para el medio ambiente, porque se han desperdiciado muchos recursos para su fabricación.

Por eso, en lugar de comprarlo nuevo pensemos si podemos alquilarlo, comprarlo de segunda mano, intercambiarlo con otra familia

El juguete más sostenible es el que ya está fabricado y si lo reutilizamos, dándole muchos usos en distintas familias antes de desecharlo, estaremos alargando su ciclo de vida y así generamos menos residuos y evitamos el impacto ambiental que tendría la fabricación de juguetes nuevos.

– ELEGIR MATERIALES SOSTENIBLES

Como madera, tela, cartón… tanto para los juguetes como para su packaging, que tengan un origen controlado y respetuoso con el medio ambiente. Por ejemplo, que la madera provenga de bosques gestionados de forma sostenible, que el cartón sea reciclado y sin blanquear o en el caso de tejidos, que procedan de cultivos ecológicos.

Además los tintes, pinturas y pegamentos que empleen deben ser libres de tóxicos y químicos, por la salud de nuestros peques y del medio ambiente.

Y ¿cómo podemos estar seguras de todo esto? Pues para cada materia prima existen diferentes certificaciones, que son sellos que avalan su origen sostenible y que son seguras para la salud de nuestros niños y niñas.

Al emplear estos materiales naturales y de calidad, no sólo la fabricación de esos juguetes tiene un menor impacto ambiental, además será más sencillo recuperar después los residuos que generen. Pensamos que todo lo que echamos al contenedor de reciclaje acaba reciclándose y que así solucionamos el problema de los residuos, pero la realidad es otra. Por ejemplo, hay juguetes que están fabricados con una mezcla de plásticos y esto hace que sea muy difícil su reciclado.

No olvidemos que otra característica de un juguete sostenible es que no lleva pilas ¡sí, todo el juego han de ponerlo los peques, una maravilla total!

Y como extra, ya para rematar, podemos envolverlos de formas espectaculares y sostenibles. Por ejemplo, podemos sustituir el papel de regalo por papel de periódicos usados, envolverlos con telas (la famosa técnica japonesa furoshiki), usar cuerdas en lugar de cinta adhesiva… o incluso no envolverlos.

– HACER QUE DUREN MÁS

Como ya hemos visto, alargar la vida útil de un juguete es de las cosas más sostenibles que podemos hacer. Para ello:

– Cuidémoslos para que duren más.
– Si se rompen, intentemos repararlos.
– Cuando ya no necesiten un juguete, en lugar de tirarlo intentemos darle una segunda vida regalándolo, donándolo o vendiéndolo.

Para elegir de manera sostenible los juguetes, la regla general es «consume menos, mejor y que dure».

Así, además de minimizar el impacto ambiental de los juguetes de nuestras hijas e hijos sin perder calidad de su juego, iremos integrando la sostenibilidad en sus vidas desde pequeños.

→ Puedes leer más en este post que escribí junto a Alejandra Melús para el Club de Malasmadres y Ecovidrio, en la iniciativa MalamadreEco.

 


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